Hace cerca de dos años, los prestigiosos profesores del INSEAD, Renée Mauborgne y W. Chan Kim, revolucionaron el mundo de los negocios con su best-seller “Blue Ocean Strategy: how to create uncontested market space and make the competition irrelevant”, hoy traducido a cerca de 40 idiomas. Estudiando los casos de éxito de unas 150 compañías, a lo largo de los últimos 100 años, Mauborgne y Kim han sido capaces de crear normas básicas y sencillas para que las empresas salgan del círculo vicioso del corto plazo y la competencia, y apuesten por una visión más global y a futuro de su realidad.
Crear nuevos espacios de mercado, ampliar los límites de la demanda existente, tener un enfoque global de empresa más allá de los números y garantizar la viabilidad comercial de los lanzamientos de nuevos productos o servicios son cuatro reglas de oro que ofrecen estos eminentes profesores y que nos permitimos completar con nuestra particular visión.
La metáfora del “océano rojo” –ese espacio teñido de sangre por los “mordiscos” de la competencia- y del “océano azul” – ese espacio de mercado limpio, en el que somos proactivos y no sólo reactivos ante los rivales- no puede ser más acertada. La mayoría de las empresas se mueven a duras penas en sectores saturados por el exceso de productos, servicios y proveedores que los ofrecen.
Sólo una profunda reflexión estratégica sobre dónde está la compañía y hacia dónde quiere dirigirse, en relación al mercado, marcará el primer paso hacia la creación de un “océano azul”. Muchas empresas lo han logrado. Es cuestión de romper el círculo vicioso de gestionar el “hoy” para centrarse en el mañana.