Gestionar Canales y Fabricar Oportunidades

Siempre que se habla de la fuerza de ventas de una compañía, se tiende a repasar mentalmente las viejas técnicas de los clásicos manuales. Sin embargo, esa forma de actuar ha muerto para dejar paso a una nueva estrategia basada en la Inteligencia científica, que consigue convertir al equipo de ventas, no sólo en un instrumento eficaz y certero, sino en una auténtica fábrica de oportunidades. ¿En qué sentido? En uno muy claro; los comerciales son los que toman el pulso directo a los clientes de cualquier organización y, por tanto, los que reciben la mayor parte de la información que éstos transmiten: sus necesidades, su interés en otros productos, sus cambios y evoluciones. Son, por ello, los que deberían identificar las oportunidades de realizar la mayoría de las iniciativas de venta.

Esa fábrica de oportunidades se construye con una estrategia de Inteligencia de Ventas adecuada. Tengo el producto, los servicios, la inversión disponible y el equipo de ventas. Bien, en este paso, en vez de asignar aleatoriamente o a volumen los clientes, las visitas personalizadas, los mailing o cualquier iniciativa prevista en el desarrollo comercial, la correcta gestión de la fuerza de ventas incluye cinco pasos básicos que resultan claves para alcanzar la efectividad.

Este último paso es el cierre de un proceso que debe ser diferente ya en las empresas y fruto de la profunda transformación que está viviendo la gestión de la fuerza de ventas. En el fondo, subyace una pregunta que cada compañía debe responder: ¿Manejo la red comercial como una partida crucial de mi cuenta de resultados o son las redes las que acaban por manejar a su criterio la cuenta de resultados? El poder de las ventas ha descansado, en exceso, en manos de los comerciales; pero, ¿son mis comerciales una fábrica de oportunidades?.