Las carencias de la tecnología CRM
La tecnología para la gestión de las relaciones con los clientes (CRM) no se ha convertido en el remedio para proporcionar a los consumidores un trato exclusivo y personalizado. A principios de año, la entidad aseguradora Prudential tuvo que pedir disculpas por un error en una campaña de márketing en la que se desvelaron datos sobre las fortunas de algunos de sus clientes. La banca Abbey llegó a ofrecer por correo electrónico un préstamo a un cliente al que se le había denegado días atrás. En el polo opuesto se encuentran empresas como Aston Martin, que ha previsto multiplicar por tres sus ventas gracias al lanzamiento de un coche más barato de los habituales en la marca tras realizar un minucioso estudio de su reducida y exclusiva base de clientes.