El mensaje esté calando hondo entre los méximos responsables de las principales empresas del mundo: el cliente debe estar en el centro de la estrategia de negocio. Así, por ejemplo, sucede en Espana. Según un informe de Accenture, el 41% de los altos ejecutivos considera prioritaria la mejora de la productividad a través de las tecnologías de la información y la adquisición de nuevos clientes.
Datos recogidos por The Economist Intelligence Unit concretan que el 56% de los directivos europeos sitúa el servicio al cliente como el aspecto más importante para obtener resultados exitosos en sus respectivos negocios.
En uno de los informes más interesantes y completos sobre esta cuestión, elaborado por The Conference Board, la retención y fidelización de clientes se sitúa entre las diez preocupaciones básicas de las empresas internacionales. Para el 41% de los más de 500 consejeros delegados encuestados, es la máxima prioridad, sólo por detrás de alcanzar un crecimiento estable y sostenido (52%), y de la rapidez, flexibilidad y adaptación al cambio (42%).
Aunque los resultados obtenidos por The Conference Board evidencian disparidades en cuanto a lo que más preocupa a las empresas segün su volumen de facturación, la retención de clientes se sitúa siempre entre las tres prioridades fundamentales.
No sucede igual cuando se atiende a criterios regionales. Mientras que en Estados Unidos ocupa el segundo lugar (43% de los encuestados), en Europa desciende al tercer puesto (37%) y en Asia "sólo" ocupa el quinto, con el apoyo del 46% de los directivos consultados.