Daemon Quest

Dinero de Papel

Versión en PDF Enviar esta página Versión para imprimir


En la cartera, en el mismo lugar que se guardan los billetes con sumo cuidado, empiezan a colocarse también pequeños recortes de papel que, al igual que el propio dinero, se guardan como oro en paño para que no se estropeen. Son los cupones descuento, pedazos de diversas formas que se pueden quitar fácilmente con las manos de catálogos gracias a su trepado o recortarlos con unas tijeras de los folletos que llegan hasta nuestro buzón o de las etiquetas de productos para conseguir con ellos casi lo mismo que se consigue con el dinero, es decir, comprar algo pero con la ventaja añadida de sus descuentos, rebajas y ofertas de estos papelillos enmarcados en una línea de puntos.
Y es que los cupones descuento han vuelto con fuerza. Para contribuir a la venta de productos siempre han existido maneras de atraer la atención de nuestro cliente para convencerle, al menos, de que lo pruebe gracias a la ayuda que brindamos con la oferta promocional. Los cupones descuento siempre han sido un buen reclamo —aunque muchas veces se han considerado un patito feo del marketing directo— para lograr que en épocas en las que los bolsillos no están para muchos caprichos se empleen sin duda como una excelente técnica publicitaria. Se pueden tocar, intercambiar y, lo más importante, son efectivos para nuestros clientes puesto que simplemente presentándolos permiten beneficiarse de una rebaja del precio. Casi, casi, como el papel moneda.
Pero además existen otros motivos para que los cupones descuento sean por sí mismos uno de los mejores y más poderosas técnicas de fidelización de clientes a través de su distribución. El mismísimo Procter&Gamble, el primer anunciante de Estados Unidos, ha reconocido su efectividad y ha señalado que ha dado un giro en su estrategia publicitaria redirigiendo su presupuesto de marketing a técnicas como la de los cupones y promociones puntuales debido a su alta efectividad entre el público. Con el añadido, casi insignificante, de que las marcas logran frenar el avance imparable de las marcas blancas, mucho más asequibles para los dañados bolsillos de los consumidores. Sin duda, estos pequeños cupones son clave dentro de la estrategia empresarial para evitar que el consumidor acabe comprando la marca de la distribución o marca blanca, tan discutida últimamente.
Históricamente, cuando se dan coyunturas económicas adversas para los consumidores, las compañías del sector del gran consumo lanzan más cupones, sobre todo las de alimentación y de productos de limpieza e higiene. Pero también hay promociones o pruebas gratuitas para todo tipo de servicios. Los estadounidenses son expertos al respecto, puesto que la oferta se detalla en publicaciones especializadas en las que recogen todo tipo de ofertas, tan variadas como conseguir una pedicura gratis si te haces la manicura, la entrega a domicilio al comprar la comida del perro, descuentos e invitaciones al cenar en una pizzería o rebajas de apenas dólares al alquilar una limusina o de centavos a la hora de lavar el coche. Todo un mundo.
En España, iniciativas como la web www.proximaati.com, de Procter&Gamble, permiten que los interesados se registren para solicitar cupones de marcas como Fairy, Viakal, Pringles, Gilette… Y en Portugal, por su parte, destacan propuestas como la que está realizando en la actualidad el gigante de comida rápida McDonalds, que no sólo reparte cupones para que sus clientes consigan sabrosos descuentos en sus menús, sino que además permite a sus comensales que impriman desde su casa estos cupones promocionales para que puedan degustar un doble Cheeseburguer o un McMenu con su Sundae gracias a la impresión de los cupones que pone a disposición de sus clientes desde su página web. De esta forma, nadie se queda sin cupón para el restaurante de fast food.

Los supermercados DIA también se han subido al carro de los cupones descuento. En sus tiendas, que están sufriendo un proceso de transformación a mejor, apareció hace un par de meses una publicación junto a las cajas. Se trataba de una pequeña revista en formato 'pocket' en la que se daba buena cuenta de informaciones nutricional sobre alimentos o cómo ahorrar en la cesta de la compra. Además se añadían unas páginas de oferta propias del supermercado similares a las que buzonean a diario en cualquier vivienda con promociones de cadenas de alimentación, pero contaban con un añadido que otros no tenían: sus cupones descuento. Estos se podían recortar fácilmente de las páginas centrales de la publicación y resumían las ofertas del supermercado, que podía llegar a alcanzar los 30 euros por compra.

Enviar un comentario nuevo



El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.

*

The Marketing Intelligence Review

1ª publicación en estrategias de marketing y clientes

Servicios Daemon Quest

Retención de Clientes

Libros y publicaciones

Juanjo Peso-Viñals

3M se reinventa, tras más de un siglo siendo líder en innovación

La compañía, famosa por sus lanzamientos revolucionarios, combina creatividad y sistematización...

Estrategias de Marketing

Número 4. Customer Intelligence

...

¿Cómo considera el posicionamiento de marca de su compañía?
La marca esta correctamente posicionada
22%
El posicionamiento de la marca es bueno, pero debemos revisar algunos aspectos
37%
La marca necesita claramente un reposicionamiento
41%