La más breve (140 caracteres para todo) de las redes sociales, Twitter, protagonizó un papel sin precedentes en las elecciones presidenciales de Irán el pasado verano, sirviendo como altavoz y herramienta difusora de la información como nunca se había producido antes debido a que la colaboración ciudadana facilitó datos que ni tan siquiera los corresponsales de los medios de comunicación en Irán podían conseguir. Este twitteado acontecimiento de los iraníes mantuvo al mundo informado de los incidentes, conflictos e intentos de fraude electoral durante el proceso. Sólo la repentina y trágica muerte de Michael Jackson eclipsó la agenda informativa después de un mes de junio en el que Twitter estuvo en boca de medio mundo.
Ahora, el potencial demostrado del sitio de microblogging Twitter se acaba de valorar en 1.000 millones de dólares tras una ronda de financiación en la que fondos de inversión y empresas de capital riesgo han hecho aportaciones de 100 millones de dólares por el 10% de la puntocom. Por la tipología de empresa y con unos inversores que buscan rentabilidades inmediatas, podría recordar los prolegómenos de algunas rondas de financiación de compañías tecnológicas que alcanzaron lo más alto y cayeron con la misma velocidad que subieron tras el pinchazo de la burbuja puntocom del año 2000. Pero no es así. Estos mismos inversores ya han descontado lo que ocurrió entonces y han revisado hasta los últimos decimales para entender que la rentabilidad es posible y que se podrá empezar a recoger beneficios en breve. De castillos de naipes que se derrumban con una leve brisa adversa, nada de nada.
Twitter cuenta con más de 55 millones de usuarios y crece a un ritmo que sopla a su favor. A principios de este año se valoró en 250 millones de dólares y ya supera los 1.000 por su rápida evolución. El crecimiento de usuarios de redes sociales como esta es abrumador, puesto que sus exponenciales ratios de visitantes y páginas vistas ofrecen un nuevo mundo, una nueva economía con oportunidades de negocio por doquier. ¿Cómo? De momento ya han sido capaces de atraer la atención y el tiempo de los usuarios, es decir, mucho más de lo que consiguen muchas marcas con tantos y tantos consumidores. Lo mejor de todo es que los usuarios de las redes sociales son fácilmente identificables, por lo que llegar hasta un segmento determinado es mucho más fácil que nunca y el impacto que se conseguirá, por tanto, siempre será mayor en la medida que se podrá individualizar el mensaje que se quiera hacer a cada usuario.
Pero no todas las redes sociales carecen de modelo de negocio. La mayor de todas, Facebook, ha anunciado que sus números son positivos. Esta red también crece en usuarios a ritmos vertiginosos y cuenta ya con más de 300 millones de personas que suben fotos, se comunican o dicen cómo se encuentran a sus contactos. Y entre todos los integrantes de esta comunidad se está logrando que se ingrese más de lo que se gasta. El propio canal online es la razón del éxito, que en la mayoría de las ocasiones favorece al cliente atrayéndonos cada vez más a todos por sus ventajas y atrapándonos en sus redes, pero sin enredarnos, puesto que contamos con la ventaja de elegir entre un amplio abanico de posibilidades.
Ahora sí que es el gran momento de las puntocom y de lo negocios y empresas que basan su razón de ser en la Red. El último ejemplo destacable de gran empresa es el de Zara, el buque insignia del imperio Inditex, que ha hecho pública su intención de abrir una tienda virtual con su ropa. Actualmente, Zara cuenta con una extensa red de comercios de más de 1.500 puntos de venta repartidos por 73 países de todo el mundo. Pero aún presentes en prácticamente todas las capitales de los principales países, han considerado que no es suficiente. Por algo será y habrá que analizar al detalle el fenómeno del comercio online desde el primer momento en que sus prendas estén disponibles, a partir de la próxima temporada otoño-invierno 2010. Sobre todo entre los jóvenes de 20 y 30 años, quienes tienen más contacto con la Red.
El viraje en la estrategia comercial del gigante textil basa su razón de ser, ni más ni menos, en que el modelo de negocio debe adaptarse a las nuevas formas de relacionarse que tiene la sociedad, como ya demostraron con sus exitosos modelos de negocio las también puntocom del sector textil BuyVip, Privalia o Vente-privee a través de su oferta outlet.
¡Veamos qué ocurre!