1ª publicación en estrategias de marketing y clientes
Hay muy pocas compañías en el mundo que cuenten con la capacidad de liderazgo de la que goza Apple. Y hay muy pocas personas al frente de dichas compañías a los que pueda atribuirse, con acierto, el calificativo de "visionario" como sucede con Steve Jobs, CEO y uno de los socios fundadores de la firma de la manzana. El pasado 9 de enero, el carismático directivo volvió a confirmar su capacidad para redefinir el mercado con la presentación en
sociedad del iPhone, el primer teléfono móvil de Apple, con el que ha puesto patas arriba un segmento del negocio donde casi todo parecía inventado.
En su puesta de largo, el iPhone despertó la admiración de los expertos por su capacidad para integrar, bajo un mismo dispositivo, las tecnologías más populares: la
telefonía móvil, la música en formato MP3, la fotografía digital e Internet. La sencillez y elegancia de un terminal de pantalla táctil que se maneja íntegramente con los dedos superó las expectativas de los consumidores, que esperaban un movimiento en esta dirección desde hacía tiempo. Lo más llamativo fue la acogida que le brindó la Bolsa, al revalorizarse las acciones de la compañía en más de un 8% el mismo día.
El trabajo realizado por Steve Jobs en los últimos diez años ha sido clave no sólo para evitar la quiebra de Apple, sino para revitalizar el mercado y abrir nuevas oportunidades de negocio. El éxito alcanzado por la compañía se ha apoyado en su habilidad para reinventar los sectores de la informática y la electrónica de consumo, acercándolos al público menos experto y ganándose su confianza mediante una tecnología sólida y eficaz, junto a un diseño que ha roto moldes.
El camino emprendido por Jobs arrancó en 1998 con el primer iMac, un ordenador compacto y divertido que estableció la nueva imagen de marca de Apple. Su sorprendente estética, copiada hasta la saciedad, se trasladó a los portátiles iBook con igual éxito. En 2001, sin embargo, Apple diversificaba su negocio entrando en un nicho de mercado como el de los reproductores portátiles de música digital. Con el iPod, la compañía presentó al gran público un producto amigable y próximo, demostrando que la tecnología también puede ser "cool" y objeto de deseo.
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En los últimos cinco años, Apple ha evolucionado su iPod creando versiones diferentes, adaptadas a cada tipo de usuario, pero siempre bajo la misma filosofía funcional y estética. Los más de 60 millones de reproductores vendidos en todo el mundo atestiguan su acierto.
Su tecnología iTunes para gestionar archivos musicales se ha convertido en la puerta a la mayor tienda online de música, así como en la interfaz desde la que el ordenador se sincronizará con el iPhone, el nuevo teléfono de Apple.
Con sus aciertos y sus carencias, el iPhone es ahora el máximo exponente de una compañía que ha sabido detectar nuevos mercados en los que la competencia aún no se ha desarrollado. Apple, atenta siempre a sus clientes, ya no sigue las tendencias del mercado para perfeccionarlas. Ahora las crea.
Volver a The Marketing Intelligence Review, Nº11 Marzo 2007 Creación de Nuevos Mercados