Tras lograr ingresos millonarios con las descargas de su personaje “Crazy Frog”, la compañía de contenidos para móviles Jamba ha visto cómo descendía su número de usuarios desde abril. La ausencia de un producto exitoso que diera el relevo a Crazy Frog y un endurecimiento de la legislación inglesa para anuncios de TV han llevado a una drástica reducción del número de clientes. Jamba ha reaccionado con planes de retención para animar a la compra por impulso.